Humpty Dumpty
Spanish

Humpty Dumpty era un niño suave, redondo y pequeño con una sonrisa agradable y un corazón de oro enorme en su gran pecho.
Solo una cosa preocupaba a Humpty y eso era que podría caerse ye quebrar su fina y blanca piel. Deseaba ser fuerte pro dentro y por fuera porque sentía su corazón temblar mientras caminaba o corría por todas partes. De manera que fue a ver a la Gallina Negra para pedir ayuda.
Esta gallina era amable y sabia, de manera que Humpty estaba seguro de que ella sería la más indicada para aconsejarlo.
“Tu padre, el Viejo Humpty,” dijo la Gallina, “era muy tonto y no aceptaba consejos de nadie. Tú sabes lo que el poeta dijo de él:
‘Humpty Dumpty se sentó en la pared,
Humpty Dumpty tuvo un gran resbalón;
Todos los caballos del rey y todos sus hombres
No pudieron unir a Humpty Dumpty otra vez.’
“Como ves, el luego a un final muy malo, solo porque era imprudente y no aceptaba consejo de nadie. Era mucho peor que un huevo revuelto. El rey, sus caballos y todo sus hombres hicieron todo lo que pudieron por el pero su caso no tenía remedio,” y la Gallina movió la cabeza tristemente.
“Lo que tienes que hacer,” continuo la gallina, mientras secaba una lagrima de su gran ojo azul brillante, es ir a ver la Esposa del Granjero, aquí al lado, y dile que te ponga en una olla de agua caliente. Tu piel es tan dura ye suave que no te hará daño, y cuando salgas tú podrías hacer lo que quisieras. Nada podría romperte. Podrías moverte por todos lados hasta el cansancio y no te romperías, ni si quiera te harías ni un rasguño.”
De manera que Humpty fue a la casa de al lado y le dijo a la Esposa del Granjero que quería que lo pusieran en un olla de agua hirviendo porque estaba demasiado quebradizo para ser de utilidad a sí mismo o a alguien más.
“Por supuesto,” dijo la Esposa del Granjero, “Además te forrare con una pieza de algodón de lunares, de manera que tengas un lindo vestido a colores. Saldrás tan brillante como un Huevo de Pascua.”
Entonces ella lo amarro en un paño nuevo y alegre y lo dejo caer en una olla de cobra llena de agua hirviendo que estaba en el fogón.
Al principio estaba bastante caliente para Humpty pero pronto se acostumbro y estaba feliz porque sentía como se endurecía a cada minuto.
El no tuvo que quedarse en el agua por mucho tiempo antes de que estuviera suficientemente cocida y tan duro como un ladrillo por dentro y por fuera. Entonces, desato los panós y salto de la olla tan duro y brillante como cualquier Huevo hervido.
El paño lo marco de la cabeza a los pies con grandes lunares rojos brillante. El estaba tan. Llamativo, ágil y feliz como un payaso de circo.
La Esposa del Granjero tembló de risa al ver las travesuras del pequeño porque jugueteaba y retozaba de la mesa a la silla y a la repisa de la chimenea. Se caía del estante al piso solo para demonstrar que tan duro estaba. Y después d darle las gracias a la señora con mucha amabilidad por el servicio que le había prestado, salió a la luz del sol, en la cuerda de ropa, como un malabarista de cuerdas, a ver el ancho, ancho mundo.
De los viajes de Humpty Dumpty se puede decir mucho. Fue al Este, al Oeste, al Norte, y al Sur. Navego los mares. Camino y recorrió el territorio de todos los países del mundo y durante toda su vida estuvo feliz y contento.
A veces, como payaso en un circo, se burlaba de jóvenes y viejos. De nuevo como un trovador aventurero, en las cuerdas de su banjo y canto una alegre canción. Y así en todos sus viajes el alivianaba las preocupaciones de los demás y las hacia olvidar sus problemas. Lleno cada corazón de alegría.
Donde quiera que iba, estuviera soleado o lluvioso, nunca olvidaba cantar las virtudes de la juiciosa Gallina Negra o la de la buena y amable Esposa del Granjero quien lo inicio en la vida: fuerte contra la tristeza y con un gran corazón en el lugar correcto para el deleite y placer de otros.
